Nuestro viaje comenzó por la noche, fuimos primero en tren hasta la estación de autobuses y luego cogimos el autobús toda la noche.
Llegamos por la mañana temprano, pero todavía teníamos que coger otro autobús para llegar al pueblo, aunque este era solamente 30 minutos.
El camping estaba cerca de su casa, por lo que "accidentalmente" pasé por delante.
Ella ya estaba despierta, y se asomó tímidamente por la ventana. Yo la saludé disimuladamente, porque como todavía nadie sabia lo nuestro no quería que nadie se diera cuenta... aunque todas esas precauciones se fueron al traste cuando Jaime la saludo ampliamente.
Bueno, después de un rato andando conseguimos llegar al camping, instalamos la tienda de campaña y me fui a dar una ducha, que de llevar la mochila con todo habíamos quedado bastante asquerosos.
Ella tenía que ir a su colegio así que habíamos quedado un poco más lejos de su casa para que nadie sospechara.
Iba un poco tarde, ella ya había salido de su casa y yo todavía seguía en el camping, por lo que me dí una carrerita hasta alcanzarla.
Aquella imagen no se me olvidará nunca.
Ella iba andando, con la melena suelta mientras el viento se la mecía, andando por el puente de la rambla, donde habíamos quedado.
Me paré al principio del puente, y la contemplé de espaldas, no pude evitar echarle una foto, porque no quería que ningún momento se me escapara.
Cuando llegué a su lado, no la besé, a pesar de que lo deseaba. Solamente la abracé tratando que mis sentimientos pasaran hacia ella de la mejor manera posible.
Fuimos andando, hacia su colegio, yo no podía mirarla, me moría de vergüenza. Fuimos hablando, la verdad es que iba muy serio porque no quería cagarla ni nada, estaba muy nervioso. La volvía a ver por fin.
Después de sus gestiones en el colegio volvimos a su casa, ya que sus padres no estaban... y ahí pudimos estar juntos otra vez.
Se me pasó ese ratito rapidísimo, y tuve que volverme al camping por que sus padres volvían a casa, pero habíamos quedado para por la tarde.
Mientras Jaime y yo decidimos ir a la playa a desconectar.
Después de la playa comimos lo que pudimos y nos fuimos al baño del camping, era grande, estaba fresquito y sobre todo tenía enchufes para cargar los moviles... la verdad es que pasamos el 80% del viaje en el baño dándonos duchas de agua fría.
Al día siguiente habíamos quedado por la tarde/noche para cenar e irnos de fiesta. Yo me encontraba bastante mal, porque parecía como que me evitaba, como que no quería verme, o no quería cogerme de la mano. Por lo que llegué a pensar incluso que tan pronto como había empezado se iba a terminar.
Después de cenar me quedé con Jaime cerca de las discotecas y ella y sus amigas se fueron a cambiar, por lo que le conté a Jaime lo que me pasaba.
El la verdad es que me ayudó mucho y me deshizo las dudas que tenía aunque todavía quería saber que le pasaba.
Llegaron y fuimos a la discoteca, y allí, lejos de los ojos del mundo, solo nosotros, pude entender que pasaba, aunque igualmente ella me lo confirmó horas después.
El problema es que al ser un pueblo muy pequeño todo el mundo la conocía, y como todavía no iba a contarle a sus padres lo nuestro no quería que nos vieran juntos.La verdad, me calmó bastante, porque no quería que se terminara.
Esos días buscamos cualquier excusa para poder estar un rato juntos, Jaime fue comprensivo y sabia perfectamente a lo que yo venía.
Fueron unos días increíbles y esos momentos quedaron grabados en mi corazón para siempre.
El último día habíamos quedado en casa de una amiga suya, por lo que fuimos todos a su casa.


